Posts Tagged ‘Costumbres’

5 mayo
2010
escrito por Gata Amarilla

Los brasileños enfrentan largas colas hoy miércoles, último día para sacar el “título de elector” que habilita a votar en las próximas elecciones nacionales.

El problema de dejar todo para último momento parece no ser una tendencia exclusivamente rioplatense. Y las autoridades ya se toman el tema con humor 

Fuente: www.g1.com.br

21 abril
2010
escrito por Gata Amarilla

Sabores, condimentos, formas, colores, olores. Tratar de mantener un estilo de alimentación similar entre el país de origen y el nuevo país, es de lo más complicado sino imposible. De algo que nos enorgullecemos los uruguayos es de la calidad de la carne, lo cual también nos hace grandes dependientes de ella. La mayoría de nuestros platos la incluyen de forma muy variada.

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19 marzo
2010
escrito por Gata Amarilla

El Río Negro

El ser extranjero no es una moneda rara. De hecho el intercambio es de lo más común. Unos tres millones de uruguayos viven en el exterior, ya sea por estudio, trabajo, un mejor pasar, familia, el perro.

No importa cual sea la razón, vivir fuera siempre es visto por los uruguayos como una muestra de ascenso social.

“Ah! Vivis en Calamuchita?? Qué bueno! Es re lindo, no? Seguro que es mejor que estar acá”. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia, pero este tipo de expresiones se repite a diario.

Sin embargo ‘el que se quedó’ se olvida que para ‘el que se fue’ la historia no es color de rosa. En muchos casos, con una mano atrás y otra adelante salieron buscar un futuro mejor.

Pero sin necesidad de ir a los extremos, cambiar de país no es sólo cambiar de dirección y código postal. Es aprender a andar en ómnibus, a saber ir a comprar el pan, a conocer adonde es el supermercado, aprender adonde voy si me duele la panza.

Un país, una ciudad, una cultura, y hasta un idioma nuevo. Es todo un desafío, y nada fácil.

Por eso muchos no resisten y regresan. A otros no les queda otra, y a la lejanía extrañan el dulce de leche y un buen asado.

Me queda la sensación de que si no se sale del país, no se valora lo que se tiene. Pisar la calle y oler ‘verde’ o aire limpio, es un lujo que unos pocos pueden darse.

Andá a saber, tal vez un día podamos volver todos.